Este mensaje es una despedida desde el ‘blog’, en la que dejo constancia de mi satisfacción por el desempeño de mis colaboradores y compañeros; mi agradecimiento por la cooperación de los profesionales auxiliares de la Justicia; mi reconocimiento a quienes valoraron o estimularon mis aportes, tanto como a quienes criticaron mis decisiones.
Sin contar interlocutorias definitivas, conciliaciones o procesos ejecutivos, en estos diez años me tocó pronunciar casi 3.000 sentencias, incluyendo las correspondientes a subrogancias temporarias en otros juzgados. Si de algo no soy juez es de la calidad de mis propios actos como tal, aunque estoy íntimamente convencido de haber procurado ser plenamente coherente con el resto de mi modesta trayectoria en la abogacía, en la docencia universitaria y en la actividad académica.
Recordaré esta etapa judicial de mi carrera con una personal satisfacción por el deber cumplido.
Mario Elffman- julio 2012.-
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